jueves, 29 de mayo de 2008

Un nudo

"¡La verdad florece y la impunidad se va acabando. La memoria de las 30.000 compañeras y compañeros desaparecidos será justicia carajo!"

María José Loto, HIJOS Córdoba. 27 de mayo de 2008

Desaparecidos, Ricardo Carpani

viernes, 23 de mayo de 2008

Viajes

"Los mejores viajes los hice sentado en el sillón que tengo en casa".

jueves, 22 de mayo de 2008

Aburrido

"Ay, no sé", dijo, y se volvió hacia Rímini y miró su helado. "¿Vos que pediste?". "Limón", dijo Rímini. "¿Limón solo?", dijo ella, lamiendo el costado de la ladera que Rímini se reservaba para más tarde. "Si". "Cierto que eras aburrido para los helados", dijo ella, y volvió a girar hacia el empleado y dijo: "Limón, limón solo, por favor".

El Pasado, Alan Pauls.

jueves, 15 de mayo de 2008

Reina


"Solía vivir para el sexo. Solía ser una vieja puta que se levantaba cada mañana, se rascaba la cabeza y se preguntaba con quien quería acostarse ese día. He dejado de salir de marcha, se han acabado las noches de fiestas salvajes. Casi me he convertido, poco a poco, en una monja".

"Mis letras y mis canciones son fundamentalmente fantasías. Me las invento. No soy uno de esos compositores que salen a la calle y de repente se siente inspirados por una visión... No, me inspiro simplemente sentado en la bañera".

"Tuve una novia con la que viví durante cinco años, Mary. También he tenido novios. Pero arruinaría el misterio si siempre lo explicara todo de mí mismo".

Farrokh Bulsara (Stone Town, Zanzíbar, 5 de septiembre de 1946 - Londres, Reino Unido, 24 de noviembre de 1991)

miércoles, 14 de mayo de 2008

Donde no llega el hombre con sus jaulas


ni la maquinaria de la supervivencia....
Isla del sol, Bolivia, febrero 2007
Despedazado por mil partes, La Renga

martes, 13 de mayo de 2008

Tic, tic, tic

Tic, tic, tic

Chiquita. Vista así, pareciera que a nadie le molesta. Que su paso por el mundo será fugaz como el amor por las mozas, como un buen gol, como un adjetivo bien puesto, como una frase dicha en el momento exacto a la persona justa. Que vino y se fue, sin que nadie se diera cuenta. Lo que es peor, es la misma condena que sufrirán sus congéneres.

Tic, tic, tic

¿A dónde van cuando se gastan? Mil veces me pregunté lo mismo. La tira de Mafalda y los minutos. El “¡qué responsabilidad!” de Felipe podría ser una respuesta. Pero no, me encanta el éxito fácil (a quien no). Me conformé con imaginar mundos lejanos poblados por seres de igual trascendencia. Allí, a lo mejor, estarían las hormigas, los bichos bolita, las amebas, los amores prohibidos y los no correspondidos.

Tic, tic, tic

Y sin embargo, siguen ahí en mi cocina. Infinitas veces, su repiqueteo me incomoda, me molesta y me dispongo a acabar con su intrascendencia. No, me digo. No soy nadie para cambiar el curso de las cosas. Después pienso: con su lenta pero constante fuerza, movieron continentes, rompieron montañas, causaron tragedias, demostrándoles a la raza humana todo su poder. No. No soy nadie para cortar el (inexorable) curso de las cosas.

Tic, tic, tic

Armado de valor, tomé conciencia y me enfrenté al espejo. “Estoy así no va más”. Me reproché haberme escondido y evitado el problema (como siempre hago) en vez de enfrentarlo. “En realidad, más que dejarlas ser, estoy favoreciendo los intereses del imperialismo cipayo”, me dije redundantemente. Entonces, en un alarde de practicidad y fuerza interior que me sorprendió, hice lo que tenía que hacer.

Tic, tic, tic,

Ellas y yo. Yo y ellas. Desafiantes, solos, sin apoyo más que el que podían darnos nuestras creencias y convicciones. Tic, tic, tic, tic, comenzaron a caer más rápidamente, como nerviosas. Mi corazón latía entre excitado y nervioso. Era un momento crucial.

Tic, tic, tic

Ahora siguen cayendo. Debo reconocer que fue una victoria parcial. No pude arreglar el cuerito de la canilla de la cocina de mi casa. Pero, al menos, puse una jarra de dos litros y medio para que el agua que se acumule ahí no se desperdicie. El tic, tic tic, se transformó en plop, plop, plop. Me consuelo pensando que ahora el paso de esas gotitas por este mundo no será en vano.

PD: Si alguien me dice como cambiar un cuerito, agradecido.
Actualización: Por una extraña fuerza que desconozco, las gotitas dejaron de caer sin que yo intervenga. ¡Cosa e' mandiga!

Bermuda talle M

Mide casi 170 metros, o quizá un poco menos, porque está subida a una pequeña escalera. No se parece en nada a otra, pero igual tiene una belleza exótica. Máximo 25 años, morocha, pelo ondulado. Hace rato que la estoy escrutando, con ganas de pedirle algo más que lo que habitualmente se hace. Me imagino saliendo de la mano por lugares que aún no conozco. Me imagino empezando el año en su lecho, aún sin poder recuperarme de un encuentro que seguro sería memorable. El pantalón tiro bajo deja ver parte de los “huesitos” de la cadera, que a su vez está cubierta con un culotte negro con brillitos. Ése es el disparador para que mis más bajos instintos comiencen a pulular por mi mente. No me importa quedar como estúpido, mucho menos ser evidente. La gente está demasiada ocupada en la Navidad en esta época como para advertirme.Para ellos seré un ave de paso por su universo cargado de bolsas, moños, tarjetas de crédito, dinero que sirve para tapar las penas, transpiración, humedad, gritos, “pordioses” y demás. Incluso para ella también. Abrigo la esperanza de que no sea así. “Hola me llamo XXX, como estás”, sería un buen comienzo. No, sería demasiado obvio, teniendo en cuenta su rol de vendedora. Mejor un “que calor, no doy más. La gente está cada vez más loca”. Sí, así es mejor. Siempre fui bueno entablando relaciones con desconocidos, sobre todo a partir de comentarios por demás superficiales pero que en realidad dejan abierta la puerta para conversaciones más profundas. A veces pasa, casi todas no. Mis pulsaciones se aceleran y mi corazón comienza con latir cada vez más fuerte. Ella (que en realidad mide mucho menos de 1.70) se me acerca y me clava la vista. Siento el mismo frío en la espalda que me asalta cada vez que vivo una situación así.
“Hola, me llamo Mariela” (pudo ser peor, pero es un comienzo)
“Hola, ¿cómo estás?”, alcanzo a tartamudear
“Bien, con calor, la gente está muy loca” (¡vamos carajo!)
“Y sí, las fiestas y el frenesí de fin de año”, intento explicarle
“Imaginate, estoy desde las 9 encerrada acá un 24 diciembre”, me dice
“Bueno, pero ya se termina. Es por estos días”, le digo
A partir de ese momento sentí miedo. Si, miedo. No sabía hacia donde podía derivar este frugal diálogo sobre la Navidad. Mil de opciones para continuar la charla se cruzaron por mi cabeza, ninguna me convenció. O todas, pero no me animé.
“¿Qué andás buscando?”, arremete
“Estehhh ¿tenés esta bermuda en talle M?, me resigno (N de R: estaba embobado, los pantalones no vienen en talles S,M o L, sino en números)
“Es la última que me queda. ¿Por qué no te la probás?”, me intima
Entro al probador, esperando que me ocurra como en la canción de Virus. Minutos después, al ver que nada de eso sucede, salgo con mi decepción a cuestas y enfilo directamente hacia la caja. Pago e intento escabullirme entre la gente, sin que Mariela me vea huir.
No lo logro, con su sonrisa, a estas alturas diabólica, demencial, cansada, me dice “Gracias, flaco. Feliz Navidad”.

Questions

Desde hace un tiempo se me han ocurrido un par de preguntas cuasi existenciales que espero la blogósfera o alguien me ayude a resolver:

¿De quién es el perro que está desde hace 20 días en la puerta de casa? ¿Y que encima me mordió post entrega de un chorizo?

¿Qué tengo que hacer para que no me roben el diario si no me levanto a buscarlo antes de las 8? (De cinco que recibo, leo dos)

¿Por qué los perros me ladran solamente a mí y me persiguen?

¿Por qué la más linda se va con el más feo y ese feo no soy yo?

¿Cuál es el motivo que tienen las viejas para limpiar la vereda luego de la lluvia?

¿Quién dijo que los días de lluvia son feos?

¿Cuándo voy a recibirme?

¿Por qué cuando estamos tristes ponemos canciones tristes para sentirnos mejor (Cerati dixit)?

¿Juntaré plata para hacer ese viaje?

¿Quien me presta plata para ese viaje?

Si quieren pueden agregar otras... no creo que las responda.

lunes, 12 de mayo de 2008

Ambigüedades


Entra despacio
Que nadie oiga tus pasos
mientras tanto
si los nervios no traicionan
todo irá bien
Dejemos los besos
para los enamorados
y pensemos en lo nuestro
que por eso te he pagado
aunque esta noche
sea sólo mercancía para mi
Dejo en tus manos
lo que hemos acordado
y la lluvia de hace un rato
ahora sólo... necesito descansar
y dejemos que los sueños
se apoderen del deseo
recordemos que en lo nuestro
se me olvida un momento
aunque esta noche...
sean solo unos billetes para ti
Pienso en los años
que llevas derredando
con un hombre por bandera
ahora solo quiero oirlo una vez mas
y dejemos que lo cierto
sea lo que imaginamos
recordemos que lo nuestro...
todavia no ha acabado
aunque por esta noche (por esta noche)
nos podemos despedir


Héroes del silencio